Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato

Miguel Angel Victoria Fotógrafo

Se le denominó Parroquia de Guanajuato hasta el año de 1957, en que se le elevó a la categoría de la Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato. Su construcción se inició en el año de 1771 y se concluyó en 1796, los mineros fueron quienes cubrieron los costos del lugar. En ese año se llevó al templo la  imagen de la Virgen de Guanajuato, la cual dice la tradición, fue donada por el rey Felipe II. Es una magnifica escultura en madera estofada, llama la atención la dulce belleza de los rostros de la Virgen y el Niño y tiene una rica base de plata repujada de estilo barroco.

El manto y túnica con que se adorna es de misma talla y madera; pero esto no impide que se mantenga siempre con uno de los riquísimos mantos de costosas y diversas telas que tiene. Con las extremidades laterales, le abraza y cubre desde su soberano pecho hasta su sagrado vientre, quedando este, por uno y otro lado, casi del todo cubierto de admirables figuras y rosas de perlas finas, de muchísimos diamantes y demás ricas piedras, encasquilladas en oro de los mejores quilates; pero abundan tanto sus costosos adornos que no es muy fácil decir la multitud de preseas y alhajas de inestimable valor que la devoción le ha tributado.

En la mano derecha tiene una Rosa de la misma madera y sobre el brazo izquierdo mantiene a su benditísimo Niño, unido a la misma estatua de la Señora.

En la mano derecha tiene una Rosa de la misma madera y sobre el brazo izquierdo mantiene a su benditísimo Niño, unido a la misma estatua de la Señora. Tiene la manecita derecha abierta y levantada ante el pecho de la Virgen, la izquierda vuelta hacia abajo cogiendo con ella un pajarito verde, todo de la misma madera y de una pieza con la misma señora con tal arte y maravilla que el piecesito derecho lo tiene casi dentro del sagrado vientre de la Madre, y el izquierdo, fuera adornado con una de los muchos calzados que tiene de oro. Siendo de la misma materia la corona imperial, embutidas en ella muchas perlas finas y riquísimas piedras de valor.
La imagen de la Virgen María, al parecer, no tenía ninguna advocación definida, pero cuando estaba en el hospital de los tarascos recibió la primer advocación como la Virgen del Rosario, ya que según se tiene noticia, durante algún tiempo sostuvo en su mano derecha un rosario; al poco tiempo le fue retirado y en su lugar colocaron un cetro. Fundamentándose en que la calidad del obsequio real tenía la función de que la imagen patrocinara la ciudad, comenzó a recibir la advocación popular de Nuestra Señora de Guanajuato.
Los religiosos dominicos, como es bien sabido tienen por su Patrona a la Virgen Santísima bajo su advocación del Rosario, de la cual existen siempre una o más imágenes en sus conventos y de esta circunstancia, juntamente con la de tener Nuestra Señora de Guanajuato un rosario en su mano derecho, resultó que los expresados religiosos pretendieran tener ciertos derechos sobre la venerada Imagen.
Para 1557 cuando arriba la imagen, solamente funcionaba como recinto religioso la capilla del hospital de los indios mexicanos; la imagen fue colocada en ella y permaneció ahí por un espacio de ocho años.

En 1565 pasó al hospital de indios tarascos por un prolongado espacio de 131 años, hasta que en 1696 fue trasladada al templo parroquial, hoy Basílica, donde permanece hasta nuestros días.

Fácil era ciertamente desvanecer los ilusorios fundamentos de esa pretensión, pues, por una parte, cuando vivió Santo Domingo de Guzmán, y le fue revelada la practica del rosario, ya tenía la imagen de Guanajuato varios siglos de existencia; y por otra, nunca tuvo la advocación mencionada, sino que, después de su venida a Guanajuato, se le puso por devoción el rosario en la mano, así como pudo ponérsele cualquier otro piadoso objeto; y para evitar nuevas dificultades, se creyó mejor sustituir el rosario con el rico cetro que vemos actualmente.
Para 1557 cuando arriba la imagen, solamente funcionaba como recinto religioso la capilla del hospital de los indios mexicanos; la imagen fue colocada en ella y permaneció ahí por un espacio de ocho años. En 1565 pasó al hospital de indios tarascos por un prolongado espacio de 131 años, hasta que en 1696 fue trasladada al templo parroquial, hoy Basílica, donde permanece hasta nuestros días.

La antigua parroquia, ahora Basílica Colegiata de Nuestra Señora de Guanajuato, terminada de edificar en 1696, es uno de los edificios capitales del barroco manierista del siglo XVII; la iglesia, de planta de cruz latina de 60 metros de largo, 8 de ancho y 15 de altura en la bóveda, por 30 de altura en la cúpula central, conserva todo el resto de su estructura original. La fachada principal está reconocida por los peritos, como un ejemplar de los más puros del estilo barroco en México.

La hermosa sacristía es adornada con tres pinturas magnificas de Juan Antonio Vallejo, que representan la última Cena, a San Juan Nepomuceno y la muerte de San Andrés Avelino.

En el interior se advierte la proliferación de altares neoclásicos armonizando con la profusión de lámparas y ornamentos. En el presbiterio existe el baldaquino donde se localiza la imagen española de la virgen legendaria que recibe la veneración de los fieles.
La hermosa sacristía es adornada con tres pinturas magnificas de Juan Antonio Vallejo, que representan la última Cena, a San Juan Nepomuceno y la muerte de San Andrés Avelino.
Uno de los laterales está dedicado a San Nicolás Tolentino, patrono de la minería, y el otro a San Ignacio de Loyola, patrono de la ciudad.
El piso del templo, cuyo original posiblemente era de duela de mezquite, y luego fue de losa, data de 1956 y es de material marmóreo. En el siglo XVIII el marqués de San Clemente edificó un anexo al templo para camarín de la Virgen, el que posteriormente fue acondicionado para bautisterio, contando con una bella pila sacramental y con pinturas de Miguel Cabrera.
La capilla donde se encuentra el cadáver del padre Jarauta, sirvió en el siglo pasado para guardar los auténticos restos de Santa Faustina Mártir. El cuerpo amado de esta santa y de su sangre en polvo, contenida en un bello vaso, fueron adquiridos en Roma por el segundo Conde de Valenciana.
Debidamente certificados en la Santa Sede llegaron a la ciudad de México en el año 1803 y fueron puestos a la pública veneración en la capilla particular de la casa del Conde, en la calle de plateros (ahora Madero) de la capital virreinal. En 1812, bajo fe de notario, fueron depositados en la urna que los contiene actualmente. El conde de Valenciana donó el cuerpo y la sangre de Santa Faustina a la parroquia de Guanajuato y se colocaron en 1826 en una capilla cuyo altar fue hecho por el arquitecto Eduardo Tresguerras. En 1907, con motivo del patronato canónico de la Virgen de Guanajuato, los restos de la Santa fueron trasladados al altar mayor.
Su atrio data de principios del siglo XIX. Cada una de sus tres puertas de acceso tiene una fachada en cantera rosa, sobresaliendo la fachada principal, sobre la cual se erige el campanario de tres cuerpos de la misma época y estilo; además del cubo del reloj, se aprecia otra torre de inferiores proporciones y de bello estilo churrigueresco del siglo XVIII.
En el altar mayor se encuentran los auténticos restos de Santa Faustina Mártir y su sangre en polvo, contenida en un bello vaso, los cuales fueron adquiridos en Roma por el segundo Conde de Valenciana.
La Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato es símbolo del esplendor y auge de este rico mineral de Santa Fe de Guanajuato.

¡¡Guanajuato, Bendito seas por que la Madre de Dios te escogió para cubrirte con su Manto!!.

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Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato
Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato

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Como se hizo éste Tour Virtual

El equipo utilizado para realizar este tour fue el siguiente:

  • Cámara Nikon D800
  • Lente Sigma 8 mm ojo de pez
  • Rótula Nodal Ninja NN4
  • Trípode Manfrotto 190
  • Disparador remoto

El software de procesado de esta imagen fue:

  • Lightroom para procesar los archivos RAW
  • PTGui para realizar el cosido de la imagen
  • Photoshop para ajustes generales y locales
  • PanoTour Pro para la generación del tour virtual
La imagen de esta plaza, la de La Paz, nombre que en la actualidad tiene y que fue en el momento de esplendor del Guanajuato virreinal conocida como la Plaza Grande o Plaza Mayor fue, sin lugar a dudas, la más difundida un día del mes de marzo de 2012 cuando pasó frente a ella el papaBenedicto XVI. Es en ella donde fue construida la majestuosa Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato. Este tour virtual fué quizá, uno de los más significativos en mi visita a ésta bella ciudad, contando con el apoyo de las autoridades municipales de turismo a quienes expresamos nuestro agradecimiento.

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