Culiacán, Sinaloa, México

Miguel Angel Victoria Fotógrafo

Culiacán, la primera villa del noroeste mexicano, capital del estado de Sinaloa, esta ubicada en las faldas de la Sierra Madre Occidental donde los ríos Humaya y Tamazula dan origen al río que toma el nombre de la ciudad.
Se cree que Culiacán es un vocablo náhuatl compuesto de Col-hua-can que significa “lugar de los que adoran al Dios Coltzin”. En esta época, se dio origen al territorio que hoy ocupa Culiacán, cuando se fundó el establecimiento Huey-Cualhuacán en el lugar que era un paso obligatorio para los Nahoas que se dirigían al Valle de México.

Culiacán es un vocablo náhuatl compuesto de Col-hua-can o Cul-hua-can que significa “lugar de los que adoran al Dios Coltzin”

Ya en la época colonial, el conquistador español Nuño Beltrán fundó el 29 de septiembre de 1531 la Villa de San Miguel a orillas del río San Lorenzo (cerca de Tabalá), pero debido a los constantes ataques de los naturales de la zona, tuvieron que trasladar a distintos lugares (varias veces) dicho asentamiento, quedando finalmente ubicado en la confluencia de los ríos Humala y Tamazula, sitio que actualmente es llamado Culiacán Rosales. Durante el siglo XVI, esta villa se convirtió en el centro de operaciones para la conquista, evangelización y colonización del noreste de la Nueva España.
En los años siguientes, la ubicación de esta ciudad y su pujante población, dieron origen al desarrollo de diversas actividades económicas tales como ganadería, agricultura, comercio, entre otras; que en su conjunto forjaron el crecimiento de esta ciudad y fue así como el 6 de Octubre de 1821, tras haber cambiado su nombre por Villa de Culiacán, se jura la independencia en este pueblo.
El 21 de julio de 1823 se le da la categoría de ciudad, al ser separadas por Decreto del Congreso las provincias de Sinaloa y Sonora. Un año más tarde dichas provincias vuelven a juntarse para separase definitivamente en 1830, donde la ciudad de Culiacán es declarada capital del estado independiente de Sinaloa. Aunque en los tiempos de don Plácido Vega, la capital del estado se traslado a Mazatlán, en 1873 se restituye en forma definitiva a Culiacán como la capital.
Dentro de la época del México Moderno, esta ciudad tuvo importantes hechos que marcaron su historia independiente dentro de los cuales podemos destacar la promulgación de la primera constitución de Sinaloa en 1831, la publicación del primer periódico un año más tarde, el inicio de la construcción de su catedral en 1842 y la creación de la Casa de la Moneda en 1846, entre otras. Asimismo, vale la pena resaltar el hecho de que Culiacán fue la única ciudad que no cayó en manos extranjeras en la época de la invasión Francesa, gracias al héroe Antonio Rosales, motivo por el cual el nombre oficial de la ciudad es Culiacán Rosales.

Hoy en día este municipio, abarca poco más de 4,700 kilómetros cuadrados (8% del estado).

En la época moderna, ya para 1878, Culiacán contaba con tres ayuntamientos, uno en la cabecera con el mismo nombre, otro en el ayuntamiento de Badiraguato, y el tercero en Quilá. Asimismo, se constituyó como Municipio mediante decreto publicado el 8 de abril de 1915.
Hoy en día este municipio, abarca poco más de 4,700 kilómetros cuadrados (8% del estado). Su población económicamente activa está ocupada principalmente en los sectores de servicios, agropecuario, pesquero e industrial.
Culiacán, no solo es la capital del estado de Sinaloa, sino también el municipio económicamente más competitivo del estado debido a su infraestructura productiva y oferta de servicios; correspondiéndole poco más del 30% de la industria estatal total.

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Culiacán, Sinaloa
Culiacán, Sinaloa

Galería Fotográfica

Fotografías Panorámicas de Culiacán

Como se hizo este Tour Virtual

El equipo utilizado para realizar este tour fue el siguiente:

  • DJI Phantom 3 Professional Quadcopter
  • Phantom 3 4K Camera
  • 3 - Axis Gimbal
  • Cámara Nikon D800
  • Lente Sigma 8 mm ojo de pez
  • Rótula Nodal Ninja NN4
  • Trípode Manfrotto 190
  • Disparador remoto

El software de procesado de esta imagen fue:

  • Lightroom para procesar los archivos RAW
  • PTGui para realizar el cosido de la imagen
  • Photoshop para ajustes generales y locales
  • PanoTour Pro para la generación del tour virtual
Las fotografías que tomé para hacer éste tour virtual las hice en los primeros minutos del amanecer, consiguiendo un color muy bonito del cielo y además es cuando hay menos contraste porque las sombras son muy suaves. La mayor dificultad es la limitación de la cámara del dron, la cual para que las imágenes no salgan trepidadas o movidas la velocidad mínima que puede utilizarse es de un cuarto de segundo, entonces tuve que esperar a que las condiciones de luz fueran suficientes para conseguir la exposición correcta.
En la sección Fotografías Panorámicas puedes encontrar imágenes de los lugares más representativos de Culiacán que he ido tomando durante paseos matutinos que hago con mi esposa.

El Pitón de Las Quintas

El Pitón de Las Quintas
El Pitón de Las Quintas

Muy cerca de donde se encuentra el establecimiento matriz del Restaurante “Los Arcos”, en la Colonia “Las Quintas”, se erige una enorme chimenea, rodeada de elegantes residencias que es conocida popularmente como “El Pitón”. Esta singular edificación construida con ladrillo de color rojizo es uno de los pocos vestigios que fueron parte de las primeras instalaciones industriales de Sinaloa y de Culiacán; el cual curiosamente aun se mantiene de pie, cuya imponente presencia evoca la época de la incipiente industrialización del país, impulsada a finales del siglo XIX por el régimen de Porfirio Díaz y por el entonces gobernador del estado Gral. Francisco Cañedo.

“El Pitón”, hoy es revalorado por el Ayuntamiento de Culiacán que preside Jesús Valdez Palazuelos (2017/2018/) al instalar un moderno sistema de iluminación, el cual, durante las noches ofrece a los habitantes y visitantes de la colonia, un espectáculo único que tiene como protagonista la majestad de la figura de la antigua chimenea, transportándonos a la época cuando la ciudad se suma a la modernidad industrial.

Si les preguntamos a los vecinos de la colonia Las Quintas sobre el origen de este vestigio industrial, es seguro que respondan: “Esta enorme chimenea fue parte de la fábrica de “panocha” conocida por “La Aurora” propiedad de la familia Redo”.

Si les preguntamos a los vecinos de la colonia Las Quintas sobre el origen de este vestigio industrial, es seguro que respondan: “Esta enorme chimenea fue parte de la fábrica de “panocha” conocida por “La Aurora” propiedad de la familia Redo”.
¿Quién era la familia Redo, ¿Qué era La Aurora?, ¿Cuándo se construyó?, ¿Qué se producía allí?, ¿Cuándo terminó? ¿Por qué solo queda la chimenea? Siga usted leyendo y encontrará la historia de esta construcción emblemática de nuestro patrimonio edificado, clara muestra de que Culiacán, desde antaño, ha sido y es una ciudad progresista, de gente industriosa y trabajadora.
SU ORIGEN
“El Pitón” fue la chimenea de una fábrica de azúcar que tuvo la distinción de haber sido el primer ingenio azucarero (en nivel de fábrica) establecido en el estado de Sinaloa. Su construcción data de los años 80´s del siglo XIX (1876, según Southworth J. R.); sus edificios ocupaban un área de aproximadamente 240 metros de superficie y estaba completamente equipado con la maquinaria más moderna de la época, teniendo un techo al vacío, de doble efecto, para la manufactura de azúcar. La fábrica producía cerca de 350 toneladas de azúcar, además de 500 barriles de aguardiente cada año, con una planta de 250 trabajadores. Las tierras de cultivo de la caña de azúcar que proveía a este Ingenio abarcaban 170 hectáreas, las cuales se regaban con las aguas del río Tamazula a través de un canal, revestido de ladrillo en toda su extensión de 8 kilómetros aproximadamente. La Aurora fabricaba azúcar refinada, alcohol medicinal y aguardiente de caña.
La zona donde se fincó la fábrica, puede decirse que fue la primera con uso de suelo industrial de Culiacán ya que muy cerca de allí estaba otra fábrica, ésta de hilados y tejidos de algodón que se denominaba “El Coloso”, cuyas instalaciones fabriles contaban con 120 telares mecánicos para producir manta trigueña, mezclilla, driles, toallas y alemaniscos. La fábrica El Coloso estaba ubicada al oriente de la actual calle Rosales, cerca de los terrenos que hoy ocupa el Parque Constitución, en la colonia Las Quintas.
LA FAMILIA REDO

Ambas fábricas “la Aurora” y “El Coloso” fueron propiedad de la familia Redo, avecindada en Culiacán desde principios de la segunda mitad del siglo XIX, procedentes de Durango y comerciantes de oficio.

Ambas fábricas “la Aurora” y “El Coloso” fueron propiedad de la familia Redo, avecindada en Culiacán desde principios de la segunda mitad del siglo XIX, procedentes de Durango y comerciantes de oficio. La cabeza de esta familia fue don Joaquín Redo y Balmaceda, hijo de españoles, que a su llegada a esta región lo cautivó la belleza y la fortuna de Alejandra de la Vega, hija de una pudiente familia de la localidad, con quien contrajo matrimonio.
La familia De la Vega era la propietaria de la fábrica de hilados y tejidos “Vega Hermanos” la cual, después de la unión matrimonial entre Joaquín Redo y Alejandra De la Vega, cambio de nombre al de “El Coloso de Rodas”. Esta industria sería la base de apoyo para la incursión de los Redo en otras actividades económicas, como a la postre fue la constitución del ingenio azucarero La Aurora.
Del matrimonio de Joaquín y Alejandra nacieron tres hijos: Joaquín, Alejandro y Diego, quienes siguiendo los pasos de su padre llegaron a ser de los hombres más ricos e influyentes políticamente en el estado de Sinaloa.
La amistad de don Joaquín Redo y Balmaceda con el presidente Porfirio Díaz y con los personajes mas importantes de su gabinete como Ramón Corral, José Ives Limantour y Manuel González, fueron factor importante para que la familia Redo De la Vega incursionara en la política y todo tipo de negocios. Joaquín Redo y B. adquirió grandes extensiones de tierra en la región costera del municipio, donde fundó la Hacienda Eldorado, adicionalmente a las propiedades urbanas y las fábricas establecidas en la hoy colonia Las Quintas.
En la política los Redo se distinguieron como hombres de poder al amparo de su amigo el gobernador Francisco Cañedo. Don Joaquín padre fue Senador de la República y su hijo Diego, gobernador de Sinaloa, electo en una controvertida justa electoral en 1909, un año antes del estallido de la Revolución Mexicana.
LA AURORA Y EL COLOSO, FABRICAS INCENDIADAS POR LOS REVOLUCIONARIOS.
Don Joaquín Redo y Balmaceda murió en Mazatlán en 1904, quedando sus múltiples negocios bajo la vigilancia y dirección de la viuda doña Alejandra De la Vega y sus tres hijos, quienes se habían formado y preparado por largo tiempo en universidades del extranjero. Diego Redo De la Vega, el político de la familia, siguió manteniendo las relaciones establecidas por su padre con personalidades que en ese momento se encontraban en la cúspide de la estructura política de México, lo cual le permitió llegar al más alto cargo político del estado.
Sin embargo su período fue efímero, pues al año siguiente de su elección la revolución maderista estremeció al país y por consecuencia a Sinaloa. En 1911 las fuerzas revolucionarias sinaloenses, al mando de los generales Ramón F. Iturbe y Juan Banderas, sitiaron la ciudad de Culiacán.

Los revolucionarios enardecidos por el triunfo, por iniciativa propia, incendiaron, entre muchas otras instalaciones y viviendas, la fábrica de El Coloso y La Aurora

Los revolucionarios enardecidos por el triunfo, por iniciativa propia, incendiaron, entre muchas otras instalaciones y viviendas, la fábrica de El Coloso y La Aurora; esto sucedió el 31 de mayo de ese año.
Sobre este suceso el general Iturbe aclaró: “Yo había establecido mi cuartel general primero en el Barrio y después en el ingenio azucarero La Aurora. Se ha hablado mucho del incendio de la fábrica de hilados El Coloso, propiedad de los Redo. Debe aclararse ese punto en nombre de la verdad histórica. Nuestros soldados, sin mediar ninguna orden de mi parte, lo hicieron como respuesta a la terquedad de los defensores de Culiacán al no aceptar nuestras proposiciones de paz. Ante lo inevitable, yo di instrucciones de que se pusiera a salvo parte de las existencias de la fábrica sin que posteriormente el fuego fuera dominado. El pueblo mismo ayudó a los soldados”.
Fue así como ambas fábricas quedaron en ruinas desde ese día de mayo de 1911.
La suerte que corrió la familia Redo, fue el exilio en Francia, gracias a la benevolencia de líder del movimiento revolucionario don Francisco I. Madero, quien ordenó se les protegiera hasta que salieran del estado de Sinaloa.
EPÍLOGO
Las ruinas de las fábricas de hilados y tejidos El Coloso y el ingenio La Aurora, con el paso del tiempo fueron demolidos, y solo quedó como recuerdo de aquel emporio agroindustrial “El Pitón” y una pequeña bodega del otrora próspero ingenio de la familia Redo.
Todos estos terrenos del oriente de la ciudad, donde estuvieron establecidas las fábricas y los conocidos, en su tiempo, como “Las Huertas de Redo”, sembrados con grandes cantidades de árboles frutales, principalmente de mangos, fueron fraccionados a principios de la segunda mitad del siglo pasado, transformándolos en lo que hoy es la colonia Las Quintas.
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OBRAS Y DOCUMENTOS CONSULTADOS
El Ingenio La Aurora. Ensayo 2007
Autor: Luis Antonio García
Sinaloa, la Industria del Azúcar. DIFOCUR 1993
Autor: Gustavo Aguilar
Sinaloa, Ilustrado, 1893
Autor: Southworth, J. R.
La Revolución en Sinaloa. UAS 1993
Autor: Héctor R. Olea

Lic. Jaime Félix Pico

Texto: Lic. Jaime Félix Pico

Cronista y Promotor Cultural

Edificio de Casa de la familia Esquerra de la Vega

Casa de la familia Esquerra de la Vega
Casa de la familia Esquerra de la Vega

Casa de la familia Esquerra de la Vega (hoy Restaurante QuIn-Mart)
En esta antigua y famosa calle del Comercio, hoy calle Ángel Flores, en su extremo poniente, en la esquina suroeste del cruce con la calle Vicente Riva Palacio, está aún en pie un edificio casa habitación propiedad de la familia Esquerra de la Vega, que conserva su original arquitectura colonial, de estilo neoclásico, de formas lineales y decorados austeros, misma que desde su origen, hace un poco más de 100 años, ha sido habitada por esta misma familia: Seis generaciones y sus descendientes han vivido y hoy viven en esta casa.

El uso que en los últimos años se le ha dado a este inmueble de la vieja ciudad, combina elementos de la tradición cultural de la población, relacionados con la forma de vivir y de comer de los culiacanenses y consecuentemente son motivos de identidad cultural.

En este edificio antiguo, en el año de 1998, nació el restaurante familiar de cocina tradicional sinaloense “Restaurante Quin Mart”, propiedad de la familia Esquerra Martínez.

En este edificio antiguo, en el año de 1998, nació el restaurante familiar de cocina tradicional sinaloense “Restaurante Quin Mart”, propiedad de la familia Esquerra Martínez, destinado a promover la tradición del buen comer de los “culiches” y de los sinaloenses.
Su ubicación en el poniente, casi en los límites de la vieja ciudad, la puso en contacto con el trajín de las diligencias que circulaban por el Camino Real; venían a Culiacán e iban al oriente a las inmediaciones de los altos y a la sierra sinaloense en un flujo permanente de mercaderías. La casa en algún tiempo fue sitio de llegada de estos carruajes.
La familia Esquerra de la Vega y sus descendientes, en sus distintas etapas, algunos de sus miembros han formado parte de la clase política del estado y del municipio, como don Florentino Esquerra, que fue presidente municipal de Culiacán en tres períodos entre 1920 y 1941; don Quinto Jaime Esquerra, fue diputado local en el Congreso del Estado. Fue la sede de encuentros y tertulias políticas donde se fraguaron candidaturas a puestos de elección popular y otros proyectos políticos.

Fue la sede de encuentros y tertulias políticas donde se fraguaron candidaturas a puestos de elección popular y otros proyectos políticos.

El ambiente familiar que priva en este establecimiento, el esmero y cuidado en la atención a los comensales, la calidad de los platillos enraizados en ancestrales formas de comer y en las más viejas costumbres culinarias de esta región central del estado de Sinaloa, son resultado de la práctica familiar de una cultura sustentable fincada en la puesta en valor del patrimonio cultural tangible e intangible: por un lado lo arquitectónico edificado, como es el caso del interés por la conservación del edificio sede; y por el otro, su proyecto comercial se caracteriza, entre otros aspectos, por el rescate y salvaguardia de platillos, postres y bebidas cuyas recetas y formas de cocinarse se basan en saberes y sabores que provienen de la más vieja tradición familiar.
La nueva propuesta comercial de este restaurante, combinando la gastronomía tradicional con eventos musicales y artísticos, es remembranza y apego a los ambientes de antaño que caracterizaban a este espacio de la ciudad que se conocía como el “romántico barrio antiguo de Culiacán”.

Lic. Jaime Félix Pico

Texto: Lic. Jaime Félix Pico

Cronista y Promotor Cultural

Antiguo Mesón de San Carlos

Antiguo Mesón de San Carlos
Antiguo Mesón de San Carlos

En la zona más antigua de Culiacán, ubicado en la esquina noroeste del cruce delas calles Jesús G. Andrade y Rafael Buelna, se encuentra este antiguo edificio. Construido a partir del segundo tercio del siglo XVIII, y ampliado durante la primera mitad del siglo XIX, este inmueble, originalmente albergó al Antiguo Mesón de San Carlos, primer hotel de la ciudad.

A finales del siglo XIX, fue sede del propio Colegio Rosales

A finales del siglo XIX, fue sede del propio Colegio Rosales; ya en el siglo XX, fungió como el colegio Guadalupano, Escuela Federal para Hijos de Trabajadores, casa del estudiantes Rafael Buelna Tenorio hasta antes de su remodelación todavía se leían en la fachada de la planta alta algunas consignas de las luchas estudiantiles de los años setentas y finalmente se estableció ahí un instituto privado de instrucción técnica-comercial.
A finales de los años setenta del siglo XX, se toma la decisión oficial de demolerlo, para que junto a la antigua Cárcel Municipal también desapareciera, dejando el sitio para el Centro Cultural “Genaro Estrada” Difocur.
Valiéndose de su categoría de Monumento Histórico, por el hecho de haber sido asiento de la universidad más antigua del Noroeste de México y a reclamo de la ciudad de Culiacán, el Instituto Nacional de Antropología e Historia aceptó salvarlo de la piqueta. Sin embargo, las casi dos décadas de abandono lo convirtieron en cúmulo de escombros, basura y agentes biológicos de deterioro.

De espesos muros de adobe y piedra, originalmente, el viejo Mesón de San Carlos tuvo una planta arquitectónica circunscrita alrededor de un patio central

De espesos muros de adobe y piedra, originalmente, el viejo Mesón de San Carlos tuvo una planta arquitectónica circunscrita alrededor de un patio central, de dos niveles y con un traspatio y corral que daban directamente a la ribera del río Tamazula. La fachada principal, formalmente concebida con un acceso axial, ejecutado en un amplio portón con dintel de arco escarzado, horizontalmente se eleva un tanto más que los dinteles de los tríos de ventanas que la flanquean, siguiendo el modelo de un “mesón dieciochesco”.
El patio central, originalmente inscrito dentro de un perfecto rectángulo áureo, se componía de catorce intercolumnios por cada nivel, con tres arcos de medio punto por los lados que miran al norte y al sur, y cuatro por los testantes dos. Todo sostenido por robustas pilastras toscanas hechas de las características cantería rosada de Culiacán. Rescatado y remodelado, hoy presta servicios como edificio Centenario de las Artes.
Fuente: www.wikisinaloa.org
Más información en www.sinaloa360.com
Síguenos en: https://www.instagram.com/sinaloa_360/

Edificio de CAADES

Edificio CAADES en Culiacán, Sinaloa
Edificio CAADES en Culiacán, Sinaloa

Ante el licenciado Jesús P. Ruiz los señores Lic. Lucano E. Orrantia, Enrique Riveros e Ing. Luis G. Pablos formalizaron, el 13 de junio de 1945, la adquisición de un lote de terreno de 951 metros cuadrados en la esquina de las calles Rubí y Zaragoza de la ciudad de Culiacán, cuyo dueño era el Hotel Flores y Compañía, representado por el señor Santiago Gaxiola G. Se adquirió dicho lote en la cantidad de 40 mil pesos con la idea ya muy avanzada y madura de construir un edificio propio para la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa, cuyas oficinas habían estado instaladas desde su fundación en la calle Rosales, junto al entonces Banco de Sinaloa, S.A.

Se encargó el diseño de dicho edificio a Fernando Best, Francisco Artigas y Germán Benitez, que impusieron un estilo de grandes estructuras de concreto y ventanales

Se encargó el diseño de dicho edificio a Fernando Best, Francisco Artigas y Germán Benitez, que impusieron un estilo de grandes estructuras de concreto y ventanales que rompieron con la arquitectura plana, de inconfundible sello colonial que predominaba en la ciudad, incluyendo las sobrias construcciones del arquitecto Luis F. Molina de finales del siglo XIX y principios del XX.
Dicho edificio, que tuvo un costo de 700 mil pesos, incluyendo el mobiliario, fue orgullo de la ciudad ya que fue uno de los primeros con grandes espacios liquidando el claustro y la lobreguez destinados a oficinas, más un hotel y un salón de fiestas que de acuerdo con el proyecto original servirían preferentemente a los agricultores y sus familias.
En 1948 fue inaugurado durante una ceremonia en la que se contó con dos invitados de honor: el ingeniero Salvador Sánchez Colín, representante del Presidente Miguel Alemán y de don Nazario Ortíz Garza, secretario de Agricultura, y el general Pablo E. Macías Valenzuela, gobernador del Estado.
Don Enrique Riveros Castro, presidente del consejo directivo de CAADES -a quien se le atribuye la modernización de los organismos agrícolas- dijo estas palabras:
-Entregamos este edificio, construído con las cuotas de los agricultores sinaloenses. Al tiempo que consolidamos la organización mejorando sus estructuras internas incrementamos su patrimonio con este edificio que es a partir de este momento la casa de los agricultores.
Francisco Artigas llegó a Culiacán, Sinaloa, en 1942 a la edad de 26 años. Por su carácter abierto y jovial, muy pronto logró relacionarse con las principales familias de agricultores de la región. El noroeste del país por aquellos años empezaba a repuntar, al generarse fuertes inversiones de infraestructura agroindustrial con la construcción de presas y canales de riego, de tal suerte que los terratenientes de la zona vieron incrementados sus ingresos en gran medida. Es así que iniciaron inversiones en diversos negocios en la capital del estado, así como la construcción de sus propias residencias al borde del nuevo paseo urbano o malecón en la ribera del río Tamazula.

El joven Artigas, por su facilidad de palabra e ingenio para el diseño, fue el encargado de proyectar casas y edificios para esa burguesía local.

El joven Artigas, por su facilidad de palabra e ingenio para el diseño, fue el encargado de proyectar casas y edificios para esa burguesía local. Al incrementarse los encargos se asoció con los ingenieros arquitectos, Germán Benítez y Fernando Best; dicha triada lograría consolidarse al grado de ser los principales introductores de la modernidad arquitectónica en la ciudad. Múltiples casas habitación, edificios de oficinas y de comercio, fábricas y agencias de autos, fueron algunas de las tipologías realizadas por estos arquitectos hasta 1948, cuando Artigas emigró de Sinaloa. Su aportación fue innegable, y todavía hoy es posible admirar la casa de la familia Zaragoza y otras sobre el malecón, y el sobresaliente edificio de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (CAADES).
Texto: Mario Haroldo Robles

Torre Tres Afluencias

Torre Tres Afluencias en Culiacán, Sinaloa
Torre Tres Afluencias en Culiacán, Sinaloa

La Torre “Tres Afluencias” es un edificio para renta de oficinas, propiedad de Inmobiliaria Tres Afluencias, S. de R.L. de C.V. Fué edificado en una superficie de 3,482 metros cuadrados de terreno. Ubicado en Blvd. Alfonso Zaragoza Maytorena Num. 1780 en el Desarrollo Urbano Tres Ríos en Culiacán, Sinaloa.

Con 33,713.76 metros cuadrados de construcción, lo hace el edificio con mayor volumen construido de Sinaloa en su tipo.

Con 33,713.76 metros cuadrados de construcción, lo hace el edificio con mayor volumen construido de Sinaloa en su tipo.
Se inauguró el 31 de agosto de 2016. La inversión fué de 450 millones de pesos antes de I.V.A.
Tiene una altura de 66.5 metros desde el nivel de calle. Se compone de 14 niveles: Planta Baja, Planta Alta, 4 niveles de estacionamiento con 291 cajones, 7 niveles para renta de oficinas y 1 nivel mixto con salones ejecutivos, además de un sótano de estacionamiento adicional con 91 cajones, exclusivo para arrendatarios y helipuerto. En total tiene 382 cajones y 26 para motocicletas.

127 locales le permite atender las necesidades de renta del cliente desde 50 metros cuadrados hasta pisos completos de 1,537 metros cuadrados.

127 locales le permite atender las necesidades de renta del cliente desde 50 metros cuadrados hasta pisos completos de 1,537 metros cuadrados. Su sistema de arrendamiento todo incluido implica que en el pago de la renta se incluye: consumo de agua, electricidad, seguridad, estacionamiento, equipo de aire acondicionado y su servicio, mantenimiento y limpieza de áreas comunes.
Los terminados de obra que ofrece, hacen que los costos de acondicionamiento de los espacios sean mas bajos que en otras opciones. Es un edificio inteligente que incorpora tecnología de vanguardia que le permite automatizar todos sus procesos de operación, a la vez que maximiza la funcionalidad, confort y seguridad de sus ocupantes y visitantes.
Texto: Lic. Martín Pacheco

Ayuntamiento de Culiacán

Ayuntamiento de Culiacán
Ayuntamiento de Culiacán

Inaugurado el 8 de octubre de 1842, el edificio que hoy ocupa el Ayuntamiento de Culiacán por la avenida Obregón, entre Mariano Escobedo y Benito Juárez, significó para los pobladores de la Villa de San Miguel un hecho sin precedentes, por ser la primera construcción de dos plantas poseedora de una belleza singular.

En sus inicios fue creado como el Seminario Nacional Tridentino de Sonora y Sinaloa, siendo uno de los más importantes del noroeste que funcionó así hasta la guerra de Reforma.

En sus inicios fue creado como el Seminario Nacional Tridentino de Sonora y Sinaloa, siendo uno de los más importantes del noroeste que funcionó así hasta la guerra de Reforma.El edificio que desde 1980 alberga al Palacio Municipal, se planteó a semejanza de los claustros europeos, con un patio central rodeado de corredores con arcos de medio punto y habitaciones en todo el perímetro.
Según datos de la Crónica de Culiacán, su edificación fue una odisea. En 1799, el Obispo sonorense Fray Francisco María Rousset de Jesús gestionó ante las autoridades correspondientes la instalación de un Colegio Seminario del que egresaran los sacerdotes que requerían las parroquias de la región noroeste.
Para tal caso, buscó un solar para la construcción y lo encontró a 100 pasos de Catedral hacia el sur, donde había una gran huerta y una pequeña ermita dedicada a San José.
El Obispo compró el terreno con dinero propio, contrató a un maestro de albañilería de apellido Flores y se abrieron los cimientos para construir la obra.
Los recursos fueron insuficientes, y a 29 años de distancia de haberse iniciado formalmente la obra, el 13 de mayo de 1838, bajo la dirección de Lázaro de la Garza y Ballesteros, séptimo Obispo de Sonora, se continuó la edificación.
Transcurridos 4 años, se culminó la obra en la que se utilizó roca traída del Mojolo, Imala y Badiraguato, labrada por artesanos que De la Garza y Ballesteros consiguió del interior del país.
Su función

En diferentes etapas de la historia del Estado, el edificio fue utilizado como hospital de sangre en tiempos de guerra, o depositario de oficinas administrativas de gobierno en tiempos de paz.

En diferentes etapas de la historia del Estado, el edificio fue utilizado como hospital de sangre en tiempos de guerra, o depositario de oficinas administrativas de gobierno en tiempos de paz.
En 1917, el Gobernador Ramón F. Iturbe logró que las autoridades federales lo cedieran para convertirlo en el Hospicio Francisco I. Madero, en el que se brindó alojamiento, alimentación y educación a los hijos de los acaecidos en campos de batalla sinaloense durante la Revolución.
También se estableció ahí la escuela femenil Josefa Ortiz de Domínguez, en 1947, albergó a la Escuela Normal Urbana Vespertina, nombre con el que se independizó la Escuela Normal, hasta que en 1960, el Gobernador Gabriel Leyva Velázquez dispuso que funcionara como Palacio de Gobierno Estatal.
Cuenta con una arquitectura neoclásica con ciertos toques de barroco. Su fachada presenta diversas incrustaciones de cantera rosada.

Casa Ley Rubí

Casa Ley Rubí en Culiacán, Sinaloa
Casa Ley Rubí en Culiacán, Sinaloa

Pocas personas pueden hablar del éxito empresarial como lo puede hacer Juan Manuel Ley López, su nombre es conocido y reconocido ampliamente no sólo en Culiacán, sede del corporativo que lleva su apellido, sino por todo el País, ha presidido por más de cuatro décadas a una de las empresas familiares con mayor valor de marca y posicionamiento de mercado, partícipe de una industria en la que la competencia exige ser un líder con clara visión de futuro, pero con amplio conocimiento de las oportunidades presentes.

Su historia es la de un heredero de la cultura del trabajo, del esfuerzo como herramienta esencial para hacer realidad sus sueños.

Su historia es la de un heredero de la cultura del trabajo, del esfuerzo como herramienta esencial para hacer realidad sus sueños. Expresa con satisfacción, y propiedad genuina, que sus numerosos y destacados logros en el ámbito empresarial son producto de la labor ardua, de la constancia, notoria fortaleza del hombre de negocios que es.
Ley López no oculta su herencia oriental, sus facciones evidencian la ascendencia China proveniente de su padre, del que también heredó su primer nombre, del que recibió los primeros consejos sobre negocios y quién le plasmó la filosofía que lo ha llevado a multiplicar el valor de la empresa cuyo mando recibió a su partida, en 1969.
La filosofía Ley consiste en la disciplina en el trabajo, ser incansable, hacer de la constancia una forma de vida, no claudicar en la búsqueda de la meta deseada, y perseverar siempre para lograr el éxito.
El inicio
Ley López recordó los inicios de la familia, cuando establecidos en Durango iniciaron el proyecto comercial que años después traerían a Culiacán.
“La historia de nuestra de familia en los negocios inicia desde que mi papá se casó, se fue a vivir a Tayoltita, Durango, allá vivió toda una época de mucho esfuerzo y mucho trabajo, tuvo una tienda, La Surtidora, hasta que en 1948 le quitaron lo que tenía por un incidente muy lamentable, trató de recuperarlo pero a fin de cuentas no pudo hacerlo del todo, así que en 1954 decidimos venirnos de Tayoltita a Culiacán”, recordó.
Establecimiento

“Aquí en Culiacán iniciamos una nueva aventura a través de la compra de la primera tienda que pusimos por la Rubí, era un changarrito que se lo compramos a la familia Meda.”

Platicó cómo se presentó la oportunidad de establecerse en la capital de Sinaloa, luego que su padre, Don Juan Ley Fong, explorara opciones por diversas ciudades del País.
“Aquí en Culiacán iniciamos una nueva aventura a través de la compra de la primera tienda que pusimos por la Rubí, era un changarrito que se lo compramos a la familia Meda, el dueño era amigo de nosotros que tenía sangre oriental, Antonio Meda, el vivía en Mazatlán y aquí su hermana Elvira manejaba esa sucursal, la compañía se llamaba Distribuidora de Comerciantes en Pequeño, el señor no estaba muy contento con los resultados y nos ofreció el local ese”, dijo.
Primera tienda
Narró la circunstancia que se le presentó a la familia para llegar a establecerse como comerciantes en la ciudad, al adquirir la tienda que luego se llamaría Casa Ley.
“Le compramos la existencia de mercancias que tenía, el local era rentado y al tiempo se los compramos, en 1954 nos costó el inventario 187 mil pesos, se los pedimos prestados al Banco Occidental de México de Mazatlán, se los pagamos en su momento y ahí empezó la historia de estar desarrollándonos aquí en Culiacán, pusimos después una sucursal en Guamuchil y otra sucursal en Culiacán, teníamos tres tiendas cuando mi papá nos dejó”, expresó.
La evidencia muestra que el éxito comercial de Casa Ley fue desde su inicio la calidad en el servicio, y con la visión de Juan Manuel, al asumir los destinos de la empresa, se forjó el corporativo que es hoy.

En 1954 nos costó el inventario 187 mil pesos, se los pedimos prestados al Banco Occidental de México de Mazatlán, se los pagamos en su momento y ahí empezó la historia de estar desarrollándonos aquí en Culiacán.

Nace el emporio
En 1970, la empresa inició con el formato de supermercado, su aceptación en la ciudad fue pronta dado el reconocimiento que desde entonces ya tenía la familia Ley, que fue integrando a sus miembros a la par de su crecimiento.
Formula del éxito
Juan Manuel Ley asegura que el éxito que ha obtenido, en lo personal y empresarial, es resultado del esfuerzo constante y la perseverancia.
“Creo que en el tema del exito empresarial o en cualquier tipo de actividad que el ser humano pueda desarrollar no existen muchas cosas que se puedan aconsejar, creo que si una persona tiene deseos de llevar a cabo una empresa del tipo que sea sea, si se dedica a trabajar, si quiere hacer el esfuerzo necesario y tiene constancia, lo va a lograr, el esfuerzo en el trabajo es lo que da todas las herramientas para que tengas éxito”, resaltó.
“Creo que si una persona que tiene deseos de llevar a cabo una empresa del tipo que sea, si se dedica a trabajar y tiene constancia, lo va a lograr”
Juan Manuel Ley, Empresario
Fuente: Periódico Noroeste 03/09/2012

Edificio de El Colegio de Sinaloa

El Colegio de Sinaloa
El Colegio de Sinaloa

Se tiene noticia de esta finca desde 1810, era una casa y un solar, cuyas dueñas fueron las hermanas Virgen, Benigna y Gaspara Zazueta, quienes en 1873 lo vendieron a Francisca Guadalupe Elenes.

A fines del siglo pasado, el ingeniero José Antonio Rico Uriarte construyó en el terreno una casona que siguió el mismo estilo arquitectónico del Colegio Civil Rosales

Un año después Francisco Andrade adquirió la propiedad. A fines del siglo pasado, el ingeniero José Antonio Rico Uriarte construyó en el terreno una casona que siguió el mismo estilo arquitectónico del Colegio Civil Rosales, ahora edificio central de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
Posteriormente el apoderado de la familia Redo, el licenciado Francisco B. Gutiérrez Laura, la adquirió para instalar a su esposa y a sus hijos, quienes vivieron por muchos años en ella.

La casona se distinguía por su portal de tres arcos y el cancel ubicado hacia la izquierda.

La casona se distinguía por su portal de tres arcos y el cancel ubicado hacia la izquierda. En ella la familia Gutiérrez vendió y distribuyó deliciosas lichis, fruta de origen asiático que la poderosa e influyente familia Redo plantaron en Eldorado.
En 1991 se reconstruyó la casona actual. Se modificó su fachada haciendo simétricos sus arcos con una escalinata central. Desde entonces es sede de El Colegio de Sinaloa.

Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, “El Santuario”

El Santuario de Culiacán
El Santuario de Culiacán

Ubicado en el centro de la ciudad, en el cruce de Ángel Flores y Donato Guerra, la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús se construyó en 1908. Y no se terminaba por completo, cuando se convirtió en el último bastión del destacamento federal comandado por el coronel Luis G. Morelos, durante la toma de Culiacán por las tropas maderistas.

La obra fue emprendida por el presbítero Jesús María Echavarría y el diseño del arquitecto Luis F, Molina.

La obra fue emprendida por el presbítero Jesús María Echavarría y el diseño del arquitecto Luis F, Molina.
Se dice que el Santuario se quedó en ladrillo, no era la intención, pero vino la Revolución, hubo balazos, ahí era el último reducto de las fuerzas porfiristas, el coronel Madero ahí se atrincheró, hay muestras de balazos, huellas y el INAH no quiere que se toquen y por eso se quedó desnudo el ladrillo, finalmente le da una característica especial.
“El Santuario”, como todos lo conocemos y cuya importancia para la Iglesia estriba en que es una de las parroquias más antiguas de la ciudad. y aunque estaba la Catedral y La Lomita, la gente acudía aquí a casarse, a bautizar y sigue siendo uno de los lugares más buscados para las ceremonias. Está mucho en la conciencia de la gente, todos tienen alguna relación con el Santuario, casi todos los días se reciben visitas de turismo o de estudiantes de arquitectura.

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